|
Que una iniciativa artística que cuesta bastante dinero y supone no poco esfuerzo y entusiasmo, cumpla en este País, en esta Comunidad Autónoma, en esta Provincia y en Almuñécar-La Herradura, veinticinco años, es un milagro, y no puede ser más que motivo de admiración y felicitación. Y este es el caso del Certamen Internacional de Guitarra Clásica “Andrés Segovia”, que inició su andadura en 1984 y celebró su primera edición en 1985, “Año Europeo de la Música” porque en dicho año se conmemoraron los centenarios de tres grandes de la Música nacidos en 1685: Johann Sebastian Bach (1685 –1750), Georg Friedrich Händel (1685 –1759) y Domenico Scarlatti (1685 –1757). También este año de 2009 se cumplen efemérides de tres grandes compositores relacionados con la guitarra: Los centenarios del fallecimiento de Francisco Tárrega (1852 –1909) y de Isaac Albéniz (1860 - 1909), y el setenta felicísimo y vitalista aniversario de Leo Brouwer (La Habana, 1939), tan vinculado al Certamen.
Francisco Tárrega es una de las más importantes figuras de la guitarra española y junto al almeriense Julián Arcas fue el precedente de Andrés Segovia en la tarea de recuperar la guitarra clásica española para el mundo del concierto, al mismo nivel que los más difundidos instrumentos: el violín y el piano.
La labor de Tárrega se centró en recuperar a la guitarra como instrumento de concierto, para lo que hubo de cubrir la falta de repertorio y la falta de adecuación con la técnica propia del instrumento de las obras que en su tiempo se interpretaban a la guitarra. Para ello realizó numerosas transcripciones, tanto de compositores clásicos como de contemporaneos suyos como Granados o Albeniz, quien afirmó, tras oírle tocar algunas obras suyas, que sonaban mejor en la guitarra que en el piano. Sus composiciones propias desarrollan un virtuosismo técnico extraordinario repleto de innovaciones que por fin se adaptaban a las características de la guitarra. Por su parte, Isaac Albéniz, aunque no escribió específicamente obras para guitarra, aplicó las características de la música de este instrumento en sus obras originales para piano, transcritas una y otra vez para guitarra, como acabamos de ver que hizo Tárrega. Albéniz descubrió en 1881 la guitarra a través del guitarrista “El Lucena”, incorporando a partir de entonces la escritura guitarrística andaluza en sus obras pianísticas. La Exposición Universal de París de 1889, con los recitales que le organizó la casa Erard, fue trascendental para la difusión de la música de Albéniz, con la utilización del uso pianístico del rasgueado de guitarra, procedimiento inédito en la música de teclado. Al ser escuchado por Dukas, Fauré, Debussy, Ravel y Chausson, entre otros, produjo la eclosión del hispanismo en Francia. Sus éxitos ininterrumpidos en toda Europa lo convierten en el mentor de la escuela nacionalista española, introduciendo en los círculos musicales de París a Manuel de Falla, Joaquín Turina y otros muchos españoles. Finalmente, y como brillante colofón, es Leo Brouwer el tercer importante destinatario del Certamen Internacional de Guitarra Clásica “Andrés Segovia”. Considerado actualmente como el paradigma del compositor que más y mejor ha contribuido a enriquecer el repertorio para este instrumento en el siglo XX, continuando de manera modélica y diferente la contribución de Andrés Segovia, las obras para guitarra de Leo Brouwer han hecho evolucionar de manera admirable la música para este instrumento universal y forman parte del repertorio de todos los guitarristas del mundo. “Aunque mis obras son aparentemente muy estructuradas, lo que me interesa es el sonido”, afirma el propio Brouwer que aplica esta estética musical a todos los instrumentos y conjuntos instrumentales. Su obra orquestal y de cámara presenta una innegable calidad caracterizada por una continua y constante evolución de su escritura instrumental que configura su estética y visión de la composición musical como una línea en progreso, evolución y enriquecimiento.El Certamen de Guitarra “Andrés Segovia” de La Herradura-Almuñécar, homenajeará en su XXV edición a estos tres grandes compositores de los que se escucharán sus obras en las tres pruebas del mismo. Al mismo tiempo se honra en contar con la colaboración y el apoyo de Leo Brouwer a lo largo de varias ediciones, figurando su nombre en la denominación del PREMIO ESPECIAL "Leo Brouwer", dotado con 700 euros a la mejor interpretación de la obra Temple y Puya de Héctor González, Primer Premio del XXI Concurso de Composición "Andrés Segovia" 2008. En la prueba final se interpretará por los finalistas su Concierto N°. 3 "Elegiaco" (1986), para guitarra y orquesta. El Certamen se suma así a los múltiples homenajes que se le están dedicando en toda la geografía española, europea y mundial, con motivo de su setenta cumpleaños, desde la admiración el afecto, la amistad y de los recuerdos y experiencias compartidas. Quedan todos invitados a esta fantástica experiencia que, sin duda, será el XXV Certamen Internacional de Guitarra Clásica Andrés Segovia”. Antonio Martín MorenoPresidente de la XXV edición del Certamen Internacional de Guitarra Clásica “Andrés Segovia”
|